Ladrillos marchitos
10, 29 de 2005-11-29 de 2005
Ayer por la tarde, Iñaki Gabilondo abrió el reportaje sobre la burbuja inmobiliaria hablando de la crisis del tulipán y haciendo un paralelo entre los dos fenómenos de especulación.
Referirse al pasado para alumbrar el presente es tan poco común en un telediario que merece la pena ser mencionado. Además el reportaje me inspiró el post de hoy.
El tulipán es el referente por excelencia del paisaje holandés igual que lo son las grúas y las urbanizaciones en construcción en el nuestro.
Pero ¿quién pensaría que aquella flor aparentemente inofensiva ( ¿tendrá propiedades lisérgicas ocultas? ) fue el objeto de la primera operación de especulación en el mundo occidental?
Ya que todos tenemos que convertirnos en mitad humano mitad motor de búsqueda, os aconsejo buscar informaciones sobre la crisis del tulipán en el Google. Salen unos artículos muy buenos.
Tan aleatoria nos parece la bolsa con sus fluctuaciones histéricas que el inmobilario se ha convertido, en nuestro inconsciente colectivo, en el único valor de inversión seguro de nuestros tiempos hasta el punto de hacernos olvidar que en otros tiempos fueron otros los objetos de la especulación y de la riqueza.
Vienen entonces al espíritu el oro y las búsquedas salvajes que implicó. El oro con su dureza, su brillo, su firmeza pero no es oro todo lo que reluce igual que no es chollo todo lo que sale de la mano de los promotores inmobiliarios.
Y ya que el asunto da mucho que hablar y que prefiero que mi humilde prosa destile lentamente y acompañe vuestros desayunos o vuestras horas muertas en el despacho, seguiré mañana con el asunto de los ladrillos marchitos.
¡¡VIVAN LOS TULIPANES!!
Referirse al pasado para alumbrar el presente es tan poco común en un telediario que merece la pena ser mencionado. Además el reportaje me inspiró el post de hoy.
El tulipán es el referente por excelencia del paisaje holandés igual que lo son las grúas y las urbanizaciones en construcción en el nuestro.
Pero ¿quién pensaría que aquella flor aparentemente inofensiva ( ¿tendrá propiedades lisérgicas ocultas? ) fue el objeto de la primera operación de especulación en el mundo occidental?
Ya que todos tenemos que convertirnos en mitad humano mitad motor de búsqueda, os aconsejo buscar informaciones sobre la crisis del tulipán en el Google. Salen unos artículos muy buenos.
Tan aleatoria nos parece la bolsa con sus fluctuaciones histéricas que el inmobilario se ha convertido, en nuestro inconsciente colectivo, en el único valor de inversión seguro de nuestros tiempos hasta el punto de hacernos olvidar que en otros tiempos fueron otros los objetos de la especulación y de la riqueza.
Vienen entonces al espíritu el oro y las búsquedas salvajes que implicó. El oro con su dureza, su brillo, su firmeza pero no es oro todo lo que reluce igual que no es chollo todo lo que sale de la mano de los promotores inmobiliarios.
Y ya que el asunto da mucho que hablar y que prefiero que mi humilde prosa destile lentamente y acompañe vuestros desayunos o vuestras horas muertas en el despacho, seguiré mañana con el asunto de los ladrillos marchitos.
¡¡VIVAN LOS TULIPANES!!