¿Más ladrillos marchitos?
11, 01 de 2005-12-01 de 2005
A semejanza del protagonista de la inquietante película Memento, la primera cosa que he visto hoy al despertarme era un tatuaje que tenía en el antebrazo izquerdo y que ponía : " ladrillos marchitos ".
No entendí de qué se trataba, no me acordaba haberme dejado imprimir un mensaje en la piel ...
Tampoco podía relacionar ese tatuaje con la película de Christopher Nolan que acabo de mencionar ( ¿acabo de mencionar algo? ).
Entonces ¿cómo iba a saber que había visto esa cinta unas cuantas veces y que más la veo, más me lío con el guión?
Cuando entré en el cuarto de baño y me miré al espejo descubrí con un asombro creciente que en mi frente aparecía otro mensaje que parecía ser un tatuaje. " http://ladygoogla.bitacoras.com "
¿Alguna broma que me habían gastado? ¿Estaba dspierta o sumergida en un sueño extraño?
El http sí me sonaba, me sonaba a Internet porque no había perdido la memoria antigua. Googla también me recordaba a unos momentos de mi vida pero ¿cuáles?
Copié la referencia en un papel ( ¿por qué había tantos papeles en el cuarto de baño? No me refiero a esas dobles hojas finitas que guardan la memoria de nuestras expulsiones cotidianas sino a papel de impresora. ¿Tenía la costumbre de tomar apuntes mientras que la inspiración se me caía encima entre crema hidratante y cepillo de dientes? ).
Con el papel en la mano recogí la casa. Encontré entonces una habitación pequeña con un ordenador encendido donde pude meterme enseguida en la sesión de una tal Isabelle, burlándome de las contraseñas, reventando los cibercerrojos sin ningún tipo de esfuerzos mentales. Mis dedos saltaban en el teclado sin que tuviera la impresión de controlarlos.
Penetré en la bitácora de la tal ladygoogla y leí el último texto que había escrito acerca de los ladrillos marchitos. Me vinieron entonces unas imágenes a la cabeza.
Vi unos campos de ladrillos y de hormigón a la orilla de una autovía, más condenados al abandono que al abono ...
Vi unas viviendas fantasmales de las que se desprendían unas ventanas en PVC como si de los pétalos de una flor arrojada al desierto se tratara.
Luego me duché y la tinta de los tatuajes se diluyó en el agua.
No eran tatuajes sino calcomanías y mientras que los mensajes ya se han disuelto en las cloacas de la ciudad, estoy recuperando la memoria. Por eso me acuerdo de Memento que he vuelto a ver hace poco, por eso me acuerdo de que ayer se me olvidó escibir el post ...
¡¡VIVA LA AMNESIA PARCIAL!!
No entendí de qué se trataba, no me acordaba haberme dejado imprimir un mensaje en la piel ...
Tampoco podía relacionar ese tatuaje con la película de Christopher Nolan que acabo de mencionar ( ¿acabo de mencionar algo? ).
Entonces ¿cómo iba a saber que había visto esa cinta unas cuantas veces y que más la veo, más me lío con el guión?
Cuando entré en el cuarto de baño y me miré al espejo descubrí con un asombro creciente que en mi frente aparecía otro mensaje que parecía ser un tatuaje. " http://ladygoogla.bitacoras.com "
¿Alguna broma que me habían gastado? ¿Estaba dspierta o sumergida en un sueño extraño?
El http sí me sonaba, me sonaba a Internet porque no había perdido la memoria antigua. Googla también me recordaba a unos momentos de mi vida pero ¿cuáles?
Copié la referencia en un papel ( ¿por qué había tantos papeles en el cuarto de baño? No me refiero a esas dobles hojas finitas que guardan la memoria de nuestras expulsiones cotidianas sino a papel de impresora. ¿Tenía la costumbre de tomar apuntes mientras que la inspiración se me caía encima entre crema hidratante y cepillo de dientes? ).
Con el papel en la mano recogí la casa. Encontré entonces una habitación pequeña con un ordenador encendido donde pude meterme enseguida en la sesión de una tal Isabelle, burlándome de las contraseñas, reventando los cibercerrojos sin ningún tipo de esfuerzos mentales. Mis dedos saltaban en el teclado sin que tuviera la impresión de controlarlos.
Penetré en la bitácora de la tal ladygoogla y leí el último texto que había escrito acerca de los ladrillos marchitos. Me vinieron entonces unas imágenes a la cabeza.
Vi unos campos de ladrillos y de hormigón a la orilla de una autovía, más condenados al abandono que al abono ...
Vi unas viviendas fantasmales de las que se desprendían unas ventanas en PVC como si de los pétalos de una flor arrojada al desierto se tratara.
Luego me duché y la tinta de los tatuajes se diluyó en el agua.
No eran tatuajes sino calcomanías y mientras que los mensajes ya se han disuelto en las cloacas de la ciudad, estoy recuperando la memoria. Por eso me acuerdo de Memento que he vuelto a ver hace poco, por eso me acuerdo de que ayer se me olvidó escibir el post ...
¡¡VIVA LA AMNESIA PARCIAL!!