Más caras de látex
12, 06 de 2005-12-06 de 2005
A continuación del post de ayer.
Ayer me imaginaba que, tras permanecer ingresada unos días en una clínica dermoestética del futuro cercano, cualquier chica saldría con la cara y el cuerpo de Gisele Bundchen, es decir con un tipo espectacular pero también arruinada por los honorarios pagados al cirujano/hacedor de milagros.
Cambiar rádicalmente de apariencia trae su lote de consecuencias y lucir una plástica descomunal de la noche a la mañana puede ser traumático.
Y una ( o uno ya que el sexismo se desvanece a medida que la dictadura de lo estéticamente correcto gana terreno ) tiene que acostumbrarse a las miradas insistentes y pegajosas, a que le inviten a todo a lo largo del día ( tal generosidad ajena compensa sin embargo la quiebra económica provocada por la estancia en la clínica ), tiene que perder de repente el anonimato al que su antiguo físico normal y corriente le condenaba, un anonimato que le hacía a veces de escudo contra las agresiones del mundo exterior.
Aún no hemos llegado a esos extremos y tanto transplante de cara como remodelación integral del cuerpo se encuentran todavía en la encrucijada de la ciencia ficción y de la cirurgía de reconstrucción pero nos encaminamos lenta y seguramente hacia un mundo en el que el colágeno haya suplantado a la arcaica epidermis.
Por cierto : ¿qué pasará el día en que tod@s hayamos sucumbido a las exigencias de las dermoestéticas?
Tod@s acabaremos pareciéndonos y pareciéndoseles a los antiguos iconos de las revistas ( es decir los de hoy en día ).
Las metrópolis se habrán convertido en unas gigantescas pasarelas en las que sólo la fealdad llamará la atención.
Pero ¿que será entonces la fealdad? ¿y la belleza? en un mundo clónico, clínico.
¿Habrá que acudir a la clínica dermoantiestética para pedirles que nos transplanten la cara de una bestia?
Por ahora prefiero pensar que el primer paso hacia aquel mundo de caras transplantandas consiste en ir acostumbrándonos a las metamorfosis llevando una máscara de látex con la efigie de otr@. El viejo truco del carnaval pero más sofisticado y sin restricciones de fecha ...
En ese caso, yo elegiría la cara de Kate Moss esperando que los transeúntes, engañados por mi rostro, no se dieran cuenta de que me faltan unos centímetros y que me sobran unos kilos para ser la doble de la escuálida ( y morbosa ) británica.
Y entonces cuando se metieran conmigo por mi adicción a la coca, les contestaría a quemarropa ( y no es que me guste la coca, es más : odio esta droga ultraliberal vinculada a un tráfico asqueroso ) :
" El mundo del espectáculo es un vivero de farloperos. Entonces ¿por qué me tenéis de chivo expiatorio? Dejadme en paz y tomadla con cualquier rockero rancio o con algún joven actor de moda. "
Vale que Kate no sea una santa pero me encantaría hurgar en el currículo narcótico de esos seudoperiodistas que le han tirado la primera piedra. Espero que esas piedras sean unos bumeranes subliminales ...
¡¡VIVAN LAS CLÍNICAS DERMOANTIESTÉTICAS!!
Ayer me imaginaba que, tras permanecer ingresada unos días en una clínica dermoestética del futuro cercano, cualquier chica saldría con la cara y el cuerpo de Gisele Bundchen, es decir con un tipo espectacular pero también arruinada por los honorarios pagados al cirujano/hacedor de milagros.
Cambiar rádicalmente de apariencia trae su lote de consecuencias y lucir una plástica descomunal de la noche a la mañana puede ser traumático.
Y una ( o uno ya que el sexismo se desvanece a medida que la dictadura de lo estéticamente correcto gana terreno ) tiene que acostumbrarse a las miradas insistentes y pegajosas, a que le inviten a todo a lo largo del día ( tal generosidad ajena compensa sin embargo la quiebra económica provocada por la estancia en la clínica ), tiene que perder de repente el anonimato al que su antiguo físico normal y corriente le condenaba, un anonimato que le hacía a veces de escudo contra las agresiones del mundo exterior.
Aún no hemos llegado a esos extremos y tanto transplante de cara como remodelación integral del cuerpo se encuentran todavía en la encrucijada de la ciencia ficción y de la cirurgía de reconstrucción pero nos encaminamos lenta y seguramente hacia un mundo en el que el colágeno haya suplantado a la arcaica epidermis.
Por cierto : ¿qué pasará el día en que tod@s hayamos sucumbido a las exigencias de las dermoestéticas?
Tod@s acabaremos pareciéndonos y pareciéndoseles a los antiguos iconos de las revistas ( es decir los de hoy en día ).
Las metrópolis se habrán convertido en unas gigantescas pasarelas en las que sólo la fealdad llamará la atención.
Pero ¿que será entonces la fealdad? ¿y la belleza? en un mundo clónico, clínico.
¿Habrá que acudir a la clínica dermoantiestética para pedirles que nos transplanten la cara de una bestia?
Por ahora prefiero pensar que el primer paso hacia aquel mundo de caras transplantandas consiste en ir acostumbrándonos a las metamorfosis llevando una máscara de látex con la efigie de otr@. El viejo truco del carnaval pero más sofisticado y sin restricciones de fecha ...
En ese caso, yo elegiría la cara de Kate Moss esperando que los transeúntes, engañados por mi rostro, no se dieran cuenta de que me faltan unos centímetros y que me sobran unos kilos para ser la doble de la escuálida ( y morbosa ) británica.
Y entonces cuando se metieran conmigo por mi adicción a la coca, les contestaría a quemarropa ( y no es que me guste la coca, es más : odio esta droga ultraliberal vinculada a un tráfico asqueroso ) :
" El mundo del espectáculo es un vivero de farloperos. Entonces ¿por qué me tenéis de chivo expiatorio? Dejadme en paz y tomadla con cualquier rockero rancio o con algún joven actor de moda. "
Vale que Kate no sea una santa pero me encantaría hurgar en el currículo narcótico de esos seudoperiodistas que le han tirado la primera piedra. Espero que esas piedras sean unos bumeranes subliminales ...
¡¡VIVAN LAS CLÍNICAS DERMOANTIESTÉTICAS!!
La pobre Kate duda ya incluso por la mañana si hacerse la raya del pèlo o no...Claro que le viene al pelo ser la tea de los falsos presos de las buenas costumbres tras sus pijamas a rayas...y es que toda raya tiene su cruz como bien dicen esos humoristuchos de la primera que no de primera...Enfin simbiosis de hembra y de mecanismo avido de informacion..Para cuando una reflexion sobre las reformas...No la del estatut no...Parece mentira que tras el accidente de helicoptero Marianico el silbiditos tenga la derecha paralizada...La mano digo ...Aunque eso no le impida manifestrase a favor de la cope..perdón de la constitución...Que sería de nosotros sin las refrescantes bocanadas de jimenez lossantos! si nos fijamos en el vocablo boca-nada nos dara muchas pistas de lo que fluye de semejante boca...
Enfin para volver a las reformas me alegra comunicaros que lo que me ha aportado el día de la constitucion (se ha adelantado a los reyes) es el anhelado fontanero de mis sueños que entre ayer y hoy ha hecho todo lo que había que hacer para dejar por fin mi keli en condiciones... Ojala todas las reformas fueran tan rápidas y sobre todo tan bien hechas....visca la unió y la resolutividad! Besos