El efecto Taipei 101
11, 12 de 2005-12-12 de 2005
Caballos de Troya, los hay de varias especies y quizás más en el mundo simbólico que en el propio mundo animal.
Así que no es raro que un remedio cure un mal superficial mientras despierte algún virus somnoliento o estimule unas cuantas bacterias perezosas.
Pero no voy a empezar la semana hablando de medecina sino de arquitectura.
¿Os suena el Taipei 101?
Es el techo actual del mundo en cuanto a rascacielos se refiere. Un building de diseño que culmina a los 508 metros de altura en el medio de la capital de la isla de Taiwan.
Sobra decir que ha sido construido según las normas antisísmicas más estrictas y hecho para resistir a los vientos que azotan la zona.
Ahora bien, unos expertos acaban de descubrir que la construcción del gigante de vidrio y hormigón podría ser la causa del recrudecimiento de terremotos ( de bajo grado en la escala de Don Richter ) en los últimos tiempos y que podría haber reabierto una falla ...
Hasta ahora conocíamos el efecto mariposa, la teoría según la que el movimiento de alas de una mariposa en Japón puede provocar una tormenta en Wall Street, es decir una caída repentina del Nasdaq.
Pues ahora tenemos el efecto Taipei 101 según el que la medida preventiva acaba provocando un seísmo, en todos los sentidos de la palabra, y eso a poco distancia del hecho inicial.
Como si el diámetro de los círculos de propagación de los actos se estuviera reduciendo cada vez más, como si las medidas preventivas tuvieran una repercusión repentina sobre el medio ambiente.
Y por cierto, dicho eso, creo que podemos ver efectos Taipei 101 en muchos ámbitos, por ejemplo en los acontecimientos sangrientos a los que vamos acostumbrándonos cada vez más sin parpadear demasiado.
Creemos un propio efecto Taipei 101 por el que nuestros parpadeos lúcidos provoquen un despertar de la conciencia global.
¡¡VIVAN LOS TAIPEI 101!!
Así que no es raro que un remedio cure un mal superficial mientras despierte algún virus somnoliento o estimule unas cuantas bacterias perezosas.
Pero no voy a empezar la semana hablando de medecina sino de arquitectura.
¿Os suena el Taipei 101?
Es el techo actual del mundo en cuanto a rascacielos se refiere. Un building de diseño que culmina a los 508 metros de altura en el medio de la capital de la isla de Taiwan.
Sobra decir que ha sido construido según las normas antisísmicas más estrictas y hecho para resistir a los vientos que azotan la zona.
Ahora bien, unos expertos acaban de descubrir que la construcción del gigante de vidrio y hormigón podría ser la causa del recrudecimiento de terremotos ( de bajo grado en la escala de Don Richter ) en los últimos tiempos y que podría haber reabierto una falla ...
Hasta ahora conocíamos el efecto mariposa, la teoría según la que el movimiento de alas de una mariposa en Japón puede provocar una tormenta en Wall Street, es decir una caída repentina del Nasdaq.
Pues ahora tenemos el efecto Taipei 101 según el que la medida preventiva acaba provocando un seísmo, en todos los sentidos de la palabra, y eso a poco distancia del hecho inicial.
Como si el diámetro de los círculos de propagación de los actos se estuviera reduciendo cada vez más, como si las medidas preventivas tuvieran una repercusión repentina sobre el medio ambiente.
Y por cierto, dicho eso, creo que podemos ver efectos Taipei 101 en muchos ámbitos, por ejemplo en los acontecimientos sangrientos a los que vamos acostumbrándonos cada vez más sin parpadear demasiado.
Creemos un propio efecto Taipei 101 por el que nuestros parpadeos lúcidos provoquen un despertar de la conciencia global.
¡¡VIVAN LOS TAIPEI 101!!