Diseño evolutivo
10, 14 de 2005-12-14 de 2005
A continuación del post de ayer.
Como decía, son los perros los que a menudo son las imágenes en carne y hueso de la evolución de la sociedad. Por cierto podría matizar esa afirmación diciendo que el hombre ha creado el perrro a su semejanza.
A no ser - perdona que ya me lío - que sea el gran diseñador ( nuevo nombre de Dios ) él quien se las arregle para que los hombres intenten que los perros se les parezcan cada vez más.
¿Es el perro el espejo del ser humano o el contrario?
¿Ambas cosas ya que se trata de un mimetismo recíproco?
Quizás es más sensato proponer que es el hombre el quien transfiere sus deseos y frustraciones hacia su querida mascota.
Así vimos aparecer hace dos décadas los sicólogos de animales que trataban - tratan - ambos sujetos para que armonizaran su sagrada relación.
Luego los perros adquirieron el derecho fundamental a tener un corte de pelo a la última y por eso florecieron los peluqueros caninos, una profesión ahora tan integrada en la sociedad que se ve reflejada en programas de seudo tendencias como el magacine de la tarde de Ana García Siñeriz y Boris Izaguirre en Canal Cuatro ( en el que podéis ver a Boris luciendo una gorra de rapero y practicando break dance, un gran momento de la tele ... ).
Y ya alcanzamos los últimos eslabones de la cadena evolutiva en cuanto a relación hombre/perro.
En una sociedad que produce pocos niños, les toca a las mascotas ser el epicentro de la atención y del mimo familiar.
Si los Reyes Magos ya estaban prejubilados por culpa de la escasez de pequeños, ya pueden volver al pleno empleo. ¡Qué se alegren!
Por lo visto ahora son los perros los quienes les mandan cartas.
Oye, que hablo en serio, esa frase la oí el lunes por la tarde en Telemadrid. Sí, sí, será que los Reyes se vuelven cada vez más democráticos ( o que no quieren perder la buena costumbre del consumismo navideño que ellos mismos instauraron hace unos dos ml años ) pero ahora satisfacen los deseos del mundo canino. Eso decía la periodista al presentar una tienda dedicada a los disfraces y trajes de todos los géneros para perros.
Seguía un estupendo reportaje donde unos caniches vestidos como unas damas inglesas de principios del siglo XX utilizaban la calle como pasarela. Extrañadamente no salía ningún cocker vestido de arlequino ( un disfraz que siempre le resalta el tipo al cocker ).
En fin : ¿no es una prueba de que vivimos en un mundo evolutivo donde el diseño se propaga como un reguero de pólvora?
Volveré a escribir sobre el mundo canino, que me inspira.
¡¡VIVAN LOS PERROS EN PELOTA!!
Como decía, son los perros los que a menudo son las imágenes en carne y hueso de la evolución de la sociedad. Por cierto podría matizar esa afirmación diciendo que el hombre ha creado el perrro a su semejanza.
A no ser - perdona que ya me lío - que sea el gran diseñador ( nuevo nombre de Dios ) él quien se las arregle para que los hombres intenten que los perros se les parezcan cada vez más.
¿Es el perro el espejo del ser humano o el contrario?
¿Ambas cosas ya que se trata de un mimetismo recíproco?
Quizás es más sensato proponer que es el hombre el quien transfiere sus deseos y frustraciones hacia su querida mascota.
Así vimos aparecer hace dos décadas los sicólogos de animales que trataban - tratan - ambos sujetos para que armonizaran su sagrada relación.
Luego los perros adquirieron el derecho fundamental a tener un corte de pelo a la última y por eso florecieron los peluqueros caninos, una profesión ahora tan integrada en la sociedad que se ve reflejada en programas de seudo tendencias como el magacine de la tarde de Ana García Siñeriz y Boris Izaguirre en Canal Cuatro ( en el que podéis ver a Boris luciendo una gorra de rapero y practicando break dance, un gran momento de la tele ... ).
Y ya alcanzamos los últimos eslabones de la cadena evolutiva en cuanto a relación hombre/perro.
En una sociedad que produce pocos niños, les toca a las mascotas ser el epicentro de la atención y del mimo familiar.
Si los Reyes Magos ya estaban prejubilados por culpa de la escasez de pequeños, ya pueden volver al pleno empleo. ¡Qué se alegren!
Por lo visto ahora son los perros los quienes les mandan cartas.
Oye, que hablo en serio, esa frase la oí el lunes por la tarde en Telemadrid. Sí, sí, será que los Reyes se vuelven cada vez más democráticos ( o que no quieren perder la buena costumbre del consumismo navideño que ellos mismos instauraron hace unos dos ml años ) pero ahora satisfacen los deseos del mundo canino. Eso decía la periodista al presentar una tienda dedicada a los disfraces y trajes de todos los géneros para perros.
Seguía un estupendo reportaje donde unos caniches vestidos como unas damas inglesas de principios del siglo XX utilizaban la calle como pasarela. Extrañadamente no salía ningún cocker vestido de arlequino ( un disfraz que siempre le resalta el tipo al cocker ).
En fin : ¿no es una prueba de que vivimos en un mundo evolutivo donde el diseño se propaga como un reguero de pólvora?
Volveré a escribir sobre el mundo canino, que me inspira.
¡¡VIVAN LOS PERROS EN PELOTA!!