Confesiones de una mente perturbada ...
9, 12 de 2006-01-12 de 2006
A continuación del post de ayer :
Seguimos imaginando a Bush en unos remakes de las películas escritas por el guionista Charlie Kaufman.
Así que la historia que proponía ayer ( cuya perspectiva le dio escalofríos a la persona que dejó un comentario chispeante ayer, un saludo a ella ) podría titularse :
" Confesiones de una mente peligrosa. "
Peligrosa o ... ¿silenciosa? ¿perturbada?
¿Qué oiríamos al deslizarnos en la mente bushiana? ¿Un silencio aterrador? ¿Una tormenta? ¿tormenta del desierto? ¿música country?
Entonces ¿por qué la música country aniquilaba a los extraterrestres de Mars Attacks y no perjudicaría peligrosamente a Bush?
Ser Georgie durante unos minutos ¿no sería descubrir unas facetas ocultas de la " Human Nature "? ¿Sería una especie de adaptación a otro ritmo cerebral?
Bueno, ya he conseguido deslizar cuatro de los cinco títulos ( estrenados aquí hasta la fecha ) de Kaufman pero me he guardado uno en el cajón que va a permitirme salirme del atolladero con una pirueta.
Olvídate de mí ( me encanta esa pelí con un Jim Carrey sobrio y una Kate Winslet espléndida ) ...
Quizás nos gustaría que Bush diera la espalda a ese mundo que quiso controlar gritándonos : " Olvídense de mí. De todas formas nunca he sido ni estado. Mi existencia se debe a una alucinación colectiva. "
Quizás nos gustaría borrar de los archivos de la humanidad esos últimos años que acabamos de vivir ( los que han visto la pelí entenderán lo a qué me refiero ) para hacer borrón y cuenta nueva.
¿Las Torres Gemelas? ¡Siguen en pie!
¿Bin Laden? Se convirtió al budismo zen hace más de un lustro, sí señor, lleva siete años en el Tibet y se ha enamorado de Brad Pitt ( ¿o de Angelina Jolie? ).
¿La guerra preventiva en Irak? Pura imaginación de su parte : Sadam Hussein dimitió y su país está viviendo un periodo de transición pacífica.
Ah ... ¡qué bueno sería perder la memoria de vez en cuando! Olvidarnos de esos odios en serie y despertarnos nuevos como si todos esos malos rollos sólo hubieran sido una pesadilla de grupo, una alucinación colectiva.
¡¡VIVA KATE WINSLET!!
Seguimos imaginando a Bush en unos remakes de las películas escritas por el guionista Charlie Kaufman.
Así que la historia que proponía ayer ( cuya perspectiva le dio escalofríos a la persona que dejó un comentario chispeante ayer, un saludo a ella ) podría titularse :
" Confesiones de una mente peligrosa. "
Peligrosa o ... ¿silenciosa? ¿perturbada?
¿Qué oiríamos al deslizarnos en la mente bushiana? ¿Un silencio aterrador? ¿Una tormenta? ¿tormenta del desierto? ¿música country?
Entonces ¿por qué la música country aniquilaba a los extraterrestres de Mars Attacks y no perjudicaría peligrosamente a Bush?
Ser Georgie durante unos minutos ¿no sería descubrir unas facetas ocultas de la " Human Nature "? ¿Sería una especie de adaptación a otro ritmo cerebral?
Bueno, ya he conseguido deslizar cuatro de los cinco títulos ( estrenados aquí hasta la fecha ) de Kaufman pero me he guardado uno en el cajón que va a permitirme salirme del atolladero con una pirueta.
Olvídate de mí ( me encanta esa pelí con un Jim Carrey sobrio y una Kate Winslet espléndida ) ...
Quizás nos gustaría que Bush diera la espalda a ese mundo que quiso controlar gritándonos : " Olvídense de mí. De todas formas nunca he sido ni estado. Mi existencia se debe a una alucinación colectiva. "
Quizás nos gustaría borrar de los archivos de la humanidad esos últimos años que acabamos de vivir ( los que han visto la pelí entenderán lo a qué me refiero ) para hacer borrón y cuenta nueva.
¿Las Torres Gemelas? ¡Siguen en pie!
¿Bin Laden? Se convirtió al budismo zen hace más de un lustro, sí señor, lleva siete años en el Tibet y se ha enamorado de Brad Pitt ( ¿o de Angelina Jolie? ).
¿La guerra preventiva en Irak? Pura imaginación de su parte : Sadam Hussein dimitió y su país está viviendo un periodo de transición pacífica.
Ah ... ¡qué bueno sería perder la memoria de vez en cuando! Olvidarnos de esos odios en serie y despertarnos nuevos como si todos esos malos rollos sólo hubieran sido una pesadilla de grupo, una alucinación colectiva.
¡¡VIVA KATE WINSLET!!
Y las únicas guerras han sido de caramelo y chicles.
Por qué no imaginar un mundo donde el mayor mal conocido sea devolver los DVD al videoclub sin rebobinar?
Un saludol.