El hombre de las 40000 pastillas de éxtasis
7, 12 de 2006-04-12 de 2006
Una breve que ha llamado la atención de un@s cuant@s bloguer@s entre l@s que me incluyo : la historia de un británico que, según estima su médico actual, ha llegado a tragarse la friolera de 40000 pirulas de éxtasis durante la década en la que estuvo consumiendo la sustancia, semanalmente al principio y luego a diario.
Cuarenta mil, sí, lo escribo en letras por si acaso un@s pensaran que la multiplicación de los ceros es un milagro cualquiera en la blogsfera.
Cuarenta mil en nueve años, es decir en 3285 días (discupald, no he
tomado los años bisiestos en cuenta pero me imagino que llegado a estas alturas dos días suplementarios son bastante insignificantes
para ser mencionados), lo que hace una media de 12,17656 al día (o ¿cómo cortar los milésimos de pirula sin equivocarse? ¿algún camello muy puntilloso por aquí?).
Eso es por lo menos lo que estiman los médicos, sabiendo que su paciente llegó, según confesó, a tragarse 25 pastis al día ...
¿¿¡¡25!!?? ¿¿al día?? A ese ritmo, el hombre no sólo iba aceleradísimo sino que también estuvo a punto de ser el primer humano en teleportarse sin efectos especiales ni guionistas hollywoodianos. Cuesta tragárselo ¿verdad?
A lo mejor el chico no entendía del todo la teoría de la relatividad y pretendió alcanzar la velocidad de la luz para luego superarla y disolver su propia masa corporal en la energía de la E Culture ...
Lo más extraño de todo esto (por más que la noticia es sí misma no fuera bastante asombrosa para acallar al Neng de Castefa hacia el final de los tiempos mediáticos y hacer que se tragara los restos de su coche tuneado ), es que tal consumo frenético no le ha dejado graves secuelas al hombre, salvo unas pérdidas de memoria inmediata de las que sigue padeciendo frecuentemente años después de haber dejado de consumir.
Nada más que eso, es decir ni más ni menos de lo que suele pasarle a la gente que se pasa de canutos y/o consume pirulas periódicamente.
Comentaba alguien en un blog británico que, si los efectos secundarios del éxtasis masivo eran tan insignificantes, menos perjudicable para la salud era tragarse pirulas que hincharse de paracetamol, vale, pero ¿a qué loco se le ocurriría chuparse 25 tabletas de paracetamol al día?
¿Acaso el paracetamol coloca?
No sabemos qué profesión ejercía el aludido por más que pudiera dedicarse a una actividad profesional cualquiera, igual pasaba él las pirulas y se empeñaba en realizar el control de calidad, utilizándose como su propio conejillo de Indias.
Un perfectionista el tipo, un workaholic de primera.
Ni siquiera perdió mucho peso mientras que yo, de él, hubiera perdido 170 kilos, retrocediendo así dos reincarnanciones por lo menos. (Si llegas a perder el triple de tu masa corporal, vuelves dos vidas atrás, ¿no?).
Sigo sin tragarme la historia del todo. No puedo dejar de pensar que el hombre confundía los placebos con la realidad. Confundir los placebos con la vida, algo que nos ha pasado alguna que otra vez a tod@s, ¿verdad?
Si alguien se entera de un nuevo récord mundial de pirulas, qué nos avise.
¡VIVA LA RELATIVIDAD!
Cuarenta mil, sí, lo escribo en letras por si acaso un@s pensaran que la multiplicación de los ceros es un milagro cualquiera en la blogsfera.
Cuarenta mil en nueve años, es decir en 3285 días (discupald, no he
tomado los años bisiestos en cuenta pero me imagino que llegado a estas alturas dos días suplementarios son bastante insignificantes
para ser mencionados), lo que hace una media de 12,17656 al día (o ¿cómo cortar los milésimos de pirula sin equivocarse? ¿algún camello muy puntilloso por aquí?).
Eso es por lo menos lo que estiman los médicos, sabiendo que su paciente llegó, según confesó, a tragarse 25 pastis al día ...
¿¿¡¡25!!?? ¿¿al día?? A ese ritmo, el hombre no sólo iba aceleradísimo sino que también estuvo a punto de ser el primer humano en teleportarse sin efectos especiales ni guionistas hollywoodianos. Cuesta tragárselo ¿verdad?
A lo mejor el chico no entendía del todo la teoría de la relatividad y pretendió alcanzar la velocidad de la luz para luego superarla y disolver su propia masa corporal en la energía de la E Culture ...
Lo más extraño de todo esto (por más que la noticia es sí misma no fuera bastante asombrosa para acallar al Neng de Castefa hacia el final de los tiempos mediáticos y hacer que se tragara los restos de su coche tuneado ), es que tal consumo frenético no le ha dejado graves secuelas al hombre, salvo unas pérdidas de memoria inmediata de las que sigue padeciendo frecuentemente años después de haber dejado de consumir.
Nada más que eso, es decir ni más ni menos de lo que suele pasarle a la gente que se pasa de canutos y/o consume pirulas periódicamente.
Comentaba alguien en un blog británico que, si los efectos secundarios del éxtasis masivo eran tan insignificantes, menos perjudicable para la salud era tragarse pirulas que hincharse de paracetamol, vale, pero ¿a qué loco se le ocurriría chuparse 25 tabletas de paracetamol al día?
¿Acaso el paracetamol coloca?
No sabemos qué profesión ejercía el aludido por más que pudiera dedicarse a una actividad profesional cualquiera, igual pasaba él las pirulas y se empeñaba en realizar el control de calidad, utilizándose como su propio conejillo de Indias.
Un perfectionista el tipo, un workaholic de primera.
Ni siquiera perdió mucho peso mientras que yo, de él, hubiera perdido 170 kilos, retrocediendo así dos reincarnanciones por lo menos. (Si llegas a perder el triple de tu masa corporal, vuelves dos vidas atrás, ¿no?).
Sigo sin tragarme la historia del todo. No puedo dejar de pensar que el hombre confundía los placebos con la realidad. Confundir los placebos con la vida, algo que nos ha pasado alguna que otra vez a tod@s, ¿verdad?
Si alguien se entera de un nuevo récord mundial de pirulas, qué nos avise.
¡VIVA LA RELATIVIDAD!
Sí, efectivamente, cuesta de tragar (tanto las pirulas como la historia)
Posiblemente, debido a la falta de memoria que le quedó como secuela... haya olvidado el verdadero número de pastillas que se tomaba...
Menuda dieta...
ya ves la dieta ... mucho más laxante que la de José Coronado.
¿Y esa diarrea? ¿Activia?
No, MDMA ...
Jajajaja!
No sé si será verdad o mentira, pero como dicen los periódistas yanquis, "no dejes que la verdad te estropee una buena noticia." Muy bueno lo de las reencarnaciones por pérdida de masa corporal. "¿no te gusta tu cuerpo? ¿Te verías mejor sin 170 kilos? ¿Te gustaría verte dentro del cuerpo de Cleopatra? ¡Prueba la dieta de la pirula! (No es barata pero sí eficaz.) Yo sé si (tanto) paracetamol coloca pero desde luego el Ibuprofeno sirve pa tó, como la pasta de dientes, que vale igual para limpiar la plata o para las quemaduras. Saludos!